"El secreto del cambio es centrar todas tus energías, no en luchar contra lo viejo, sino en construir lo nuevo"
Sócrates

¿Qué es el jabón? ¿Cómo se consigue?

Seguramente alguna vez te has preguntado como es que mediante dos cosas tan distintas como son el agua y el aceite se puede obtener un producto de limpieza, algo muy curioso si tenemos en cuenta que muchas veces las manchas que deseamos eliminar de la ropa son precisamente grasientas. Si no es tu caso, puede que este no sea un artículo de tu interés, pero si quieres saber un poco más te invito a leer el post completo:

Varios tipos de jabones de aceite. Saponificación en frío.


El jabón es el producto que resulta de una reacción química llamada saponificación

Probablemente hemos oído en alguna ocasión la expresión: “Son como el agua y el aceite”. Esta se utiliza para personas que no pueden estar juntas... Es lo mismo que pasa con el agua y el aceite. Estos dos elementos por si solos no se pueden a mezclar formando un compuesto homogéneo y estable.

El aceite flota sobre el agua porque tiene mayor densidad, aunque la mezcla se remueva, al final terminará en la misma posición.


Pero entonces, ¿Cómo podemos producir la reacción química para obtener jabón?

Aunque nunca obtendremos una disolución real, podemos hacer un apaño (también conocido como emulsión), para conseguir mezclar las grasas con el agua y obtener una mezcla homogénea estable.

Para que no haya error a dudas consultaremos el diccionario, este nos define emulsión como un líquido de aspecto lácteo que contiene en suspensión pequeñas partículas o gotas de otra sustancia insolubles en aquel. 

Aquí es donde entra en juego el alcali (que recordemos puede ser Sosa Cáustica, para obtener un jabón sólido en pastilla; Potasa cáustica, para obtener un jabón líquido o en pasta; o una mezcla de ambos). 

Para ello primero debemos realizar una disolución del alcali en el medio líquido (normalmente agua) que luego mezclaremos con los ácidos grasos para conseguir la tan ansiada emulsión.

El alcali hay que manipularlo con precaución, ya que puede causar graves lesiones en la piel e irritar las mucosas. Te recomiendo que te leas el artículo Medidas de seguridad para hacer jabón, sobre todo si es tu primera vez.

Ácidos grasos + Solución alcalina = Jabón + Glicerina.


En el caso de nuestros jabones caseros la glicerina se queda mezclada en la emulsión aportando suavidad e hidratación a nuestra piel en el momento de usarlos.

Pero para obtener el jabón tal y como lo conocemos, aún quedan un par de cosas por hacer.

Por un lado debemos verter nuestra solución alcalina poco a poco sobre nuestras grasas e ir removiendo a mano. Más adelante te puedes ayudar con una batidora para acelerar el proceso de emulsionado. 


Una foto publicada por Marta Cuesta (@sol_agua_tierra) el


Por último debemos verter la mezcla en el molde y dejarla reposar unas 24 horas. Cortaremos las pastillas si fuera necesario y esperaremos al menos un mes para que el proceso termine.

Durante el mes de curado se completa el proceso de saponificación y se seguirán formando enlaces entre las  moléculas.

Cuando vertemos la mezcla en el molde, dicen los libros de los expertos, que solo el 40 – 50 % de los enlaces están formados.

Estos son algunos de mis jabones listos para poner a curar:

Jabón de aceite. Saponificación en frío.

Comentarios

  1. Holaaa, me encanta hacer jabón pero de momento solo he hecho para fregar con el aceite usado que me pasa una compañera de su freidora. Hace poco hice uno con aceite virgen y le eché pulpa de aloe vera, están curándose, a ver que tal quedan. Estos quiero usarlos para la ducha, odio el gel de baño a muerte.
    Gracias por esta magnífica clase. Tus jabones son preciosos.
    Un besoooo

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    Respuestas
    1. Pues ya verás la próxima clase jijiji Será sobre como limpia... Cosa curiosa si pensamos que esta hecho de grasa. Gracias :)

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