Limpieza de gallinero anual y mejora de las instalaciones


Con el calor que ha hecho este año hemos tenido algún que otro problema en el gallinero... Nos dimos cuenta que algo no iba bien cuando hubo una bajada drástica de la puesta diaria y al comprobar que las gallinas habían cambiado sus perchas habituales (por las que se peleaban duramente hacía pocos días) por dormir en una percha baja que esta disponible para las gallinas más gorditas y que a la hora de la verdad nadie la usaba... Además muchas habían cambiado su habitual sitio de dormir por otros lugares mas extravagantes, como los ponederos, comederos o incluso a la intemperie... Si las gallinas se han vuelto locas... ¡Debe de haber una explicación!




Así que lo primero que hicimos fue hacer una superlimpieza general en el gallinero y rociar todas las perchas de dormir con una mezcla de vinagre y aceites esenciales. El vinagre va muy bien para limpiar el gallinero de manera habitual, ya que desinfecta y gracias a su pH ácido podemos deshacernos de muchos parásitos molestos, como por ejemplo los ácaros.

Después de empapar bien todo el gallinero con vinagre bien temprano, para que así el gallinero quedará bien sequito a la hora de dormir, pudimos ver, al ir trasladando gallinas de fuera para dentro, ayudándonos de una linterna, que tenían pequeños parásitos correteando entre las plumas, no se veían muchos juntos, pero ver uno o dos ya es suficiente para dar la alarma y ponerse manos a la obra para evitar males mayores.

Así que preparamos un desodorante casero con vinagre y algunos aceites esenciales repelentes  de insectos (lavanda, menta, eucalipto, citronela...) y aplicamos un poquito debajo de las alas de cada gallina, por lo menos si no se les quitan los piojillos... ¡Olerán estupendamente! 

¡Y así fue como todas las gallinas se fueron a dormir bien perfumaditas!

A lo largo de los días parece que las cosas han ido volviendo a la normalidad, aunque todavía hay alguna despistada que se queda a dormir fuera del gallinero y tenemos que cogerla cuando oscurece y meterla con las compañeras a techo.

Otras medidas a tomar, si la plaga de piojillo no es muy exagerada, podría ser añadir tierra de diatomeas en las zonas que las gallinas usan para el baño. La tierra de diatomeas también podemos pulverizarla sobre las perchas, suelo y techo de los gallineros a razón de 50 g por litro de agua. En ocasiones se invita a pulverizar a los animales con la tierra en seco o en mojado, pero no lo recomiendo, pues la tierra de diatomeas irrita las mucosas y al final podemos terminar tocándoles las crestas en exceso a nuestras gallinas.

La tierra de diatomeas, que en realidad es un polvo compuesto por esqueletos fosilizados de las frústulas de las diatomeas, puede ser un aliado en el gallinero y en el huerto, pero como en todo no debemos abusar, pues los métodos de extracción pueden desgastar ecosistemas... Y como he comentado antes irritan las mucosas (las nuestras, las de nuestras gallinas y las de nuestras mascotas), aunque en muchos sitios leáis lo contrario, he podido comprobar por mis propios medios y experiencia, que si se aplica sin guantes deja la piel de las manos super seca y escamada, por lo que yo siempre me protejo con guantes y mascarilla.

Además con ella podemos eliminar además de los insectos que no nos interesan en el huerto, otro tipo de insectos que si que son beneficiosos, pues el compuesto no discrimina y al actuar por contacto podemos despedirnos de nuestros mejores aliados (mariquitas, sírfidos, ninfas..).

Pero... ¿cómo funcionan exactamente las diatomeas?


Pues bien, para eliminar a nuestro enemigo de la manera más correcta para nosotros... Primero debemos conocerlo lo suficiente.


Dermanyssus-gallinae.jpg
«Dermanyssus-gallinae». Disponible bajo la licencia CC BY-SA 2.5 es vía Wikimedia Commons.



Los insectos poseen una capa o cutícula que los aísla del exterior compuesta principalmente por quitina. Su función, entre otras cosas, es impedir que el animal se deshidrate, ya que su estructura es uniforme e impermeable.

Las diatomeas se fijan en el exoesqueleto del animal y por contacto crean pequeñas fisuras que rompen la capa aceito/cerosa que los protege, haciendo que el animal muera por deshidratación. En otros insectos microscópicos ataca de manera interna agrediendo directamente en el sistema digestivo, respiratorio o reproductor. Hay que señalar también que ataca a larvas, adultos y huevos, por lo que en casos extremos puede ser una buena opción.

Gallinas en otoño, mudando las plumas.
Gallinas despelurciadas...¿habrá alguna peluquería cerca?

Lo interesante de este sistema es que no crea resistencias en los insectos, como puede pasar con otros métodos más "tradicionales", pues matamos a los insectos "a cañonazos" de forma física, es como retarles a un micro-duelo con navajas sabiendo que vas a ganar seguro. De hecho, cuando usamos métodos químicos debemos de cambiar el producto de tanto en cuanto para evitar que las siguientes generaciones de plagas sean resistentes al ya utilizado producto, por no hablar de que afectarán en mayor o menor medida a nuestras gallinas, y también, a sus huevos.

Los piojillos, que en este caso es lo que nos está dando la tabarra, acuden a las gallinas por la noche, se alimentan y luego vuelven al refugio hasta la próxima cena, por lo que es interesante limpiar todo el gallinero: perchas, paredes, grietas, techos... Sobre todo las zonas de madera. Suelen ser de color grisáceos, pero después de comer se vuelven rojos, más que piojillos podríamos llamarlos draculines.

Entre las reformas y las mejoras de las instalaciones, hemos hecho un par de caminitos para evitar embadurnarnos de barro cuando llueve, porque aquí ya se sabe que llueve una barbaridad y como las gallinas dejan la tierra sin ninguna vegetación, con el exceso de agua se forman barrizales que son un engorro y un peligro, pues resbalan que da gusto y no es la primera vez que vuelvo a casa en plan fondant de chocolate...

Camino del gallinero. Limpieza.
Les haces un caminito y ¿Qué hacen? Pues meterle todo el barro posible :(


También hemos hecho una barricada con un tronco viejo y unos cuantos ladrillos para evitar que nos llenen de tierra la entrada, que siempre teníamos que limpiarla cada poco, debido a que iban escarbando la tierra de los laterales y echándola sobre el cemento.

Y por último, hemos decidido después de pisar cacas cada vez que salíamos por la puerta, de ver todas las cosas arregladas desperdigadas por sus patas-excavadoras y de que nuestros jardines de aromáticas y medicinales terminara con más agujeros que la Luna, encerrarlas.  Sí, sí, encerrarlas en un terreno de 600 metros cuadrados, más grande que nuestra casa!!! así que no se pueden quejar. Incluso les hemos metido unos búnkers anti-águilas. Os dejamos con la foto:

Terreno para las gallinas con refugios para las rapaces.
A las trincheraaaaaaaaaaaaaaas!!!!

Y aunque sea difícil de creer, tienen sirena y todo, y ante un ataque aéreo gracias a nuestro pollo más veterano Napoleón, van corriendo a esconderse cuando los machos avistan águilas o movimientos extraños en los cielos.

Fuentes:





Documentos que pueden ser de ayuda (para comprender un poco más al enemigo):







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