Ungüento para dolores musculares recurrentes y contracturas

Llevo unas semanas alejada del ordenador porque me ha dado un tirón en la espalda y he tenido que dejar el blog de lado hasta recuperarme del todo, pues se me cargaba mucho al permanecer sentada inmóvil frente a la pantalla. 

Debido a mi lumbalgia, hoy voy a daros una receta para aliviar este tipo de dolor recurrente.

Como siempre, recetas hay muchas, pero la de hoy es la más económica y casera que podemos hacer sin tener que ir en busca de ningún ingrediente especial, eso si, requiere tiempo, así que cuanto antes lo preparéis antes estará listo para usar, aunque lo mejor es que no tengáis que hacerlo... 

A mi me va genial tener siempre un tarrito en el botiquín, por si las moscas. además también lo podemos usar para aliviar otro tipo de achaques habituales relacionados con el dolor de huesos, las inflamaciones, o cuando nos damos un golpe.

Como hacer un ungüento para los dolores de espalda en casa


Los ungüentos son soluciones con consistencia semisólida compuestos por mezclas de aceites, ceras y/o grasas que pueden estar macerados con plantas medicinales o no.

En nuestro caso vamos a preparar los aceites lo primero de todo, para luego mezclarlos con el resto de ingredientes. Si quieres saber más sobre ungüentos puedes visitar un antiguo enlace del blog: ¿Qué es un ungüento? ¿Para que se utiliza?



Materiales que vamos a necesitar:
  • Unos tarros de cristal
  • Una olla
  • Un recipiente para hacer el baño María

Para macerar los aceites:
  • Aceite de oliva virgen
  • Cayena
  • Hipérico

Para el ungüento:
  • Cera de abeja
  • Nuestro aceite macerado


Como veis son ingredientes que solemos tener a mano en la cocina, lo único que no es tan común es el Hipérico, que podríamos prescindir de él, aunque en Asturias tenemos la suerte de poder recogerlo a principios de verano en multitud de praderas y caminos. Si no queréis eliminarlo de la receta, seguro que se encuentra fácilmente en herbolarios o tiendas online.

Hierbas secadas y guardadas en tarros de crista: hipérico, romero, cayena, milenrama...
Ahora toca echar mano a la despensa de hierbitas que tenemos en casa

Lo primero será preparar los aceites macerados, para ello limpiaremos bien los tarros de cristal, los esterilizaremos si es necesario o pasaremos un trapo empapado en alcohol si no están sucios, es recomendable que no sean muy grandes, ya que así evitaremos que queden llenos por la mitad (el oxígeno oxida los aceites y ayuda a que se estropeen con más rapidez). Es mejor usar tarros de 250g o incluso más pequeños, dependiendo de la finalidad del oleato.  Si es la primera vez que lo hacemos, lo mejor es empezar por una cantidad pequeña, pues aunque duran bastante (un año, o incluso un poquito más), veréis que con una cantidad pequeña podemos apañarnos bien y si vemos que se nos queda corto, siempre podremos preparar más.


Después prepararemos los macerados, para la cayena pesaremos una parte de aceite por una de planta, es decir, que si usamos 123 g de planta tendremos que usar el mismo peso en aceite, otros 123 g. Las concentraciones pueden variar mucho dependiendo de la planta que usemos y como vayamos a aplicar el macerado, pero en este caso en concreto,  al ser una solución que aplicaremos sobre la piel, y al querer que absorba el máximo de principios activos de la cayena para obtener una mezcla lo mas concentrada posible, haremos una maceración 1:1

En este punto os recomiendo, para los que tienen la piel delicada usar menos cantidad de cayena, ya que esta irrita la piel, pero para los que tienen la piel todoterreno como la mía podéis hacerlo como digo más arriba. Otra cosa a tener en cuenta a la hora de elaborar nuestros preparados es usar el sentido común, es decir, que yo estoy usando una concentración de cayena tan alta debido a que este ungüento lo usaré de vez en cuando en puntos específicos de mi anatomía y ya lo he probado en pequeñas zonas para asegurarme de que no me irritaba la piel en exceso.

Hierba seca de Hipérico o hipericum perforatum listo para usar
Pesaremos la cantidad necesaria de cada ingrediente

Para el hipérico haremos una maceración 1:3, de tres partes de aceite por una de planta, es decir que si usamos 123 g de hipericum, usaremos (123 x 3) 369 g de aceite.

No con todas las plantas usaremos las mismas proporciones, por favor tener cuidado a la hora de experimentar con nuevos macerados y leer bien antes de usar otras plantas, pues podríais obtener resultados muy desagradables.

«Todo es veneno, nada es sin veneno. Solo la dosis hace el veneno»
- Paracelso

Lo siguiente que haremos será cerrar bien los tarros y guardarlos en un lugar oscuro. De vez en cuando iremos al armario o lugar donde los tenemos escondidos y agitaremos vigorosamente los tarros, sobre el décimo día, yo trituro la planta en el aceite con la batidora, vuelvo a cerrar los tarros y vuelvo a batir cuando paso por delante de los armarios. Así hasta el día 30 o 40. En el que ya tendremos los aceites listos para usar.

Ahora debemos colar bien los aceites para evitar que queden posos, lo mejor es usar un filtro de papel de esos que se usan para el café, también podemos usar una manga de café de tela que tendremos reservada para estos menesteres y que podemos quitar los restos de aceite lavándola con nuestro jabón quitamanchas. Este proceso llevará algo de tiempo, lo mejor es apoyar bien los tarros y el colador en un lugar que no vayamos a tocar en una buen rato y dejarlo que se vaya haciendo por sí solo. Al final obtendremos aceites macerados que han quedado teñidos en mayor o menor medida con el color de las plantas.

Aceites macerados con plantas u oleatos
De izquierda a derecha: macerado de manzanilla, cayena, hipérico y menta

A la hora de guardar, también es recomendable usar un tarro del tamaño idóneo, aunque al ir gastando según tengamos necesidad, es posible que en ocasiones tengamos más aire en el tarro que aceite. Podemos alargar la vida de nuestros oleatos añadiendo una gota de Vitamina E o poniéndolos en el congelador.

Si necesitáis con urgencia el oleato se puede acelerar el proceso de macerado calentando el aceite con las hierbas durante un tiempo relativamente corto, pero esto se explicará en otra ocasión, ya que hay que hacerlo siempre con temperaturas controladas.

Y por fin, tras las semanas de espera podemos preparar nuestro ungüento.


Como hacer un ungüento natural para los dolores casero


Ingredientes:
  • Aceite macerado con cayena 50%
  • Aceite macerado con hipérico 36%
  • Cera de abeja 14%
  • Aceites esenciales (opcional)

En un recipiente de cristal que aguante el calor pondremos la cantidad de cera de abeja que vamos a necesitar al baño María, si no estáis seguros de tener recipientes así, se puede usar un tarro de conservas bien limpio, las conservas se esterilizan a altas temperaturas, por lo que serán un contenedor ideal.



Cuando la cera esté en estado líquido podemos añadir el resto de aceites, en nuestro caso el macerado de oliva con cayena y el que contiene hipérico. Removemos bien y si no tenemos más ingredientes en casa podemos envasar en los tarros que tenemos preparados para ello.

Si queréis y tenéis aceites esenciales en casa podéis añadir algunos para amplificar el efecto de los aceites macerados, algunos aceites esenciales que podemos usar son:


  • Con efecto antiinflamatorio:
    • Incienso, cajeput, menta, pino, alcanfor, lavanda.

  • Para calmar el dolor y/o activar la circulación:
    • gaulteria, romero, clavo, azahar, eucalipto.


Los aceites esenciales mencionados son un ejemplo, todos deben ser diluidos en su justa medida y se deben añadir en la mezcla cuando esta esté a una temperatura lo suficientemente baja como para no estropear las propiedades de cada uno. Si tenemos duda podemos consultar con nuestro proveedor habitual o consultar en libros de rigor.

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9 comentarios:

  1. ¡Un interesante artículo Marta, felicitaciones de corazón amiga!

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    1. Gracias Salma, ahora me pasaré por tu blog a mirar de que se trata tanta intriga... Ando un poco desconectada estos días ;)

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  2. Qué maravilla de manitas tienes!! Tomo nota porque en mi casa más de uno anda con dolores y esto les va ir que ni pintao :)

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    1. Uy esta es una de las muchas opciones que hay, de echo antes de la próxima semana prepararé otro con otra receta diferente, siempre depende de lo que haya por casa :)

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  3. ¡Esta mujer es una sabia-meiga!. Gracias, chiquilla, no pudo llegar en mejor momento esa receta, estoy "jarta" de darle friegas de alcohol a mi maridito :)

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    1. El alcohol de romero también es mano de santo, aunque he de decir que el efecto del ungüento suele ser más duradero

      Besines

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  4. Hola Marta. Excelente entrada y que sin duda servirá para aliviar el dolor y además de una manera sana.
    Que te recuperes muy pronto.
    Que tengas un buen fin de semana.
    Un abrazo.

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  5. Hola Marta! Siempre es un placer pasar por tu casita, tus post me parecen de lo más interesantes, y este ungüento me ha dejado boquiabierta, todo un descubrimiento! Tus explicaciones fantásticas, es de alabar el tiempo que inviertes en ellas!
    Espero que pases unos bonitos dias, y que en el 2017 se cumplan todos tus proyectos e ilusiones!
    Un beso fuerte!

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