Ciervo volador hembra, lucanus cervus - Asturias

El otro día me encontré con esta preciosa señorita en el camino de entrada de mi casa, así que corrí a por la cámara de fotos para ver si podíamos hacer una pequeña sesión y obtener un testimonio digital para subir al blog.

Ciervo volador hembra caracterizado por las mandbulas más pequeñas que las del macho.

Cuando era pequeña eran muy comunes en las noches de verano, con su típico sonido característico oírlos acercarse hacia las luces mientras cenabas al fresco, no sin que te entrase un poquito de angustia, pues son unos de los escarabajos más grandes que yo he visto por las tierras de Asturias. Las hembras del ciervo volante pueden medir hasta 5 cm y los machos 8 cm, incluyendo la cornamenta, cuando uno es pequeño, esto se ve casi como la totalidad de la palma de la mano y realmente impresiona. Por regla general las hembras carecen de cornamenta y los machos tienen las mandíbulas superdesarrolladas, de ahí su nombre común, las cuales les sirven para las luchas, aunque en años de escasez, algunos machos se desarrollan sin cornamenta debido a problemas del malnutrición. 

Ciervo volante hembra - Lucanus cervus - Asturias


Para alimentarse, las hembras roen las cortezas de los árboles y succionan la salvia, los machos deben encontrar brechas ya abiertas en diversos árboles de fronda, prefiriendo el roble. Para ello se orientan mediante el olfato,ya que las hembras señalizan las brechas abiertas mediante la proyección de excrementos en todas direcciones.

Ciervo volante hembra - Lucanus cevus - Asturias


Las impresionantes cornamentas, como comentábamos antes, les sirven para luchar con el fin de conseguir un tocón en descomposición en el que atraer a una hembra y poder reproducirse. Durante la lucha, que puede durar horas, el macho más poderoso levantará del suelo al de menor tamaño y lo expulsará del que será su nuevo territorio. Después buscara una hembra con la que reproducirse. Se colocarán con la cabeza mirando en la misma dirección y permanecerán apareándose durante varios días, ambos se alimentarán de la brecha que abrirá la hembra en el tronco. Tras el apareamiento, la hembra depositará en la madera en descomposición o junto a un manojo de raíces los huevos. 


Ciervo volante hembra - Lucanus cevus - Asturias

El desarrollo de las larvas puede durar de 3 a 5 años, dependiendo de las condiciones climáticas y la abundancia de alimento, las larvas bien alimentadas pueden llegar a medir 10 cm. Algunas de las cunas pupales, que se forman para la metamorfosis de la larva al escarabajo pueden ser del tamaño de un puño, en ellas los machos bien desarrollados pueden hacer crecer su cornamenta sin problemas de espacio. En Otoño saldrán de su capullo, pero permanecerán ocultos hasta la primavera siguiente, dejándose ver por fin, en los calurosos atardecéres de verano.

Ciervo volante hembra - Lucanus cevus - Asturias


En la actualidad el ciervo volante, o como yo lo llamaba de pequeña: la vacaloria es un animal en peligro de extinción, ya que las explotaciones madereras han distorsionado su hábitat de manera alarmante... y es una pena, porque son animales preciosos. Yo estoy pensando en plantar un par de robles en mi finca para ayudarles un poquito a su supervivencia.

Ciervo volante hembra - Lucanus cevus - Asturias

Más fotos preciosas de vacalorias o ciervos volantes en el Blog Naturaleza Cantábrica

Fuentes:

Guias de Naturaleza Blume: Insectos y arácnidos

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2 comentarios:

  1. En Uruguay los llamamos toritos, y aparecen mucho en verano

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    1. jejeje es curioso que una misma especie esté en dos lugares tan alejados... siempre me ha llamado la atención eso...

      Un saludo :)

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