El juego de Ender - Fragmento

Porque a veces el conocimiento sobre la inteligencia emocional o la salud mental viene dado en increíbles novelas de ciencia-ficción me ha parecido interesante añadir un fragmento del primer libro de la saga de Ender: El juego de Ender.


Ilustración del protagonista de la saga Ender: Andrew Wiggin.
Andrew Wiggin, más conocido como Ender. Autor Dan Lambert


- No es culpa mía que sólo tenga doce años precisamente ahora. Y no es culpa mía que ahora se presente la oportunidad. Precisamente ahora es el momento en que puedo dar forma a los acontecimientos. En tiempos de inestabilidad, el mundo es siempre una democracia, y el hombre que tenga la mejor voz ganará. Todo el mundo piensa qeu Hitler llegó al poder gracias a sus ejércitos, porque estaban dispuestos a matar, y eso en parte es verdad, porque en el mundo real el poder siempre se erige sobre la amenaza de muerte y la deshonra. Pero, sobre todo, llegó al poder por las palabras precisas en el momento preciso.

- Precisamente estaba pensando en compararte con él.

- No odio a los judíos, Val. No quiero destruir a nadie. Y tampoco quiero la guerra. Quiero que el mundo se mantenga unido ¿Es eso tan malo? No quiero que volvamos a los viejos tiempos. ¿Has leído algo sobre las guerras mundiales?

- Si.

- Podemos volver otra vez a esa situación. O peor. Podemos vernos dentro del Pacto de Varsovia. No es una idea alentadora.

- Peter somos niños, ¿no puedes entenderlo? Estamos yendo al colegio, estamos creciendo.

Pero aunque se resistía quería que la persuadiera. Había querido que la persuadiera desde el principio.
Pero Peter no sabía que ya había ganado.

- Si me creo eso, si acepto eso, tendré que sentarme y ver cómo se desvanecen todas las oportunidades y luego, cuando sea mayor, será demasiado tarde. Val, escúchame. Sé lo que sientes con respecto a mí, lo que siempre has sentido. He sido un hermano depravado y repugnante. He sido cruel contigo y peor con Ender, hasta que se lo llevaron. Pero no te odiaba. Os quería a los dos, solo que tenía que ser..., tenía que tener el control, ¿lo entiendes? Es lo más importante para mí, es mi mayor don, puedo ver dónde están los puntos débiles de los demás, puedo ver cómo llegar a ellos y utilizarlos, así de sencillo; veo esas cosas sin siquiera intentarlo. Podría convertirme en un hombre de negocios y dirigir alguna sociedad importante, lucharía y maquinaría hasta llegar arriba del todo y ¿que tendría? Nada. Voy a gobernar, Val. Voy a tener el control sobre algo. Pero quiero que sea algo que merezca la pena gobernar. Una Pax Americana en todo el mundo. Para que cuando venga algún otro a derrotarnos, descubra que nos hemos extendido por mil mundos, que estamos en paz con nosotros mismos y es imposible destruirnos. ¿Lo entiendes? Quiero salvar la raza humana de su autodestrucción.

Nunca le había visto hablar con tal sinceridad. Sin un indicio de burla, sin un rastro de mentira en su voz. Estaba mejorando. O a lo mejor estaba rozando la verdad.

- ¿Así que un muchacho de doce años y su hermana pequeña van a salvar al mundo?

El juego de Ender

Orson Scott Card


Solo me queda recomendaros esta increíble novela, esperando que este pequeño fragmento que tanto me ha costado elegir (todo el libro y toda la saga es una maravilla) te haya causado la suficiente curiosidad como para comenzar el libro.

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2 comentarios:

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